Zapatos de Seguridad Mujer

Los zapatos de seguridad de mujer están pensados para adaptar a diferentes sectores: desde alimentación, ámbito sanitario, estética, entre otros. Los podemos encontrar en diferentes materiales (por ejemplo, en acero o en materiales más ligeros como puede ser el plástico).

Siguen la normativa S1, S1P, S3, y/o tienen el certificado CE, lo que nos garantiza que se ajustará a las normativas que precise el empleado o el cliente.

Su principal objetivo es evitar el incremento de accidentes y de enfermedades en el plano laboral. Y si no se pueden evitar, el propósito de los zapatos es minimizar el impacto de los mismos en el pie.

Los zapatos de seguridad para mujer o para hombre se deben elegir teniendo en cuenta los diferentes riesgos a los que el empleado puede estar sometidos: jamás se deben usar los mismos zapatos para dos trabajos diferentes… a no ser que se hayan evaluado previamente los riesgos y se haya determinado que son compatibles.

¿Qué riesgos tiene no usar zapatos de seguridad de mujer o de hombre?

Para andar correctamente son necesarios todos los dedos, tendones y huesos que tenemos en los pies. En el caso de que tengamos alguna dolencia o lesión en los mismos, simplemente andar se puede convertir en un auténtico suplicio.

Según lo establecido en riesgos laborales, no se puede llevar acabo ningún trabajo que suponga un riesgo sin contar con la protección adecuada. Entre los EPIs (Equipos de protección Personal) más destacados tenemos el calzado laboral.

Para que pueda conocer su importancia de primera mano, vamos a analizar los principales riesgos que tiene el hecho de no utilizar zapatos de seguridad:

No evitaremos impactos y golpes variados

En cualquier momento podemos tener un descuido con alguna herramienta o artículo que haga que esta se precipite contra nuestros pies. Con unos buenos zapatos de seguridad de mujer podemos evitar que el impacto pueda trasladarse el pie, provocando más de un daño.

Estos daños son más importantes de lo que nos creemos, y es que podrían causarnos efectos irreversibles.

Aprisionamiento

En aquellos empleos, generalmente industriales, en los que se pueden producir aprisionamiento por rodamientos (lugares en donde se desplazan mecanismos para transportar materiales o personas), el hecho de elegir un buen calzado laboral puede suponer la diferencia entre evitar un riesgo o tener que enfrentarnos a duras secuelas.

Quemaduras

Este riesgo es más evidente en aquellos entornos en donde se trabaja con temperaturas elevadas (por ejemplo, si nos dedicamos a fundir plásticos, líquidos, entre otros materiales). También podríamos estar hablando de quemaduras que produzcan sustancias peligrosas.

Cualquiera de estas sustancias podría caer peligrosamente en nuestros pies, causando muchos daños irreversibles. Los mejores zapatos de seguridad de mujer son impermeables, impidiendo de esta forma que el líquido pueda penetrar en el interior.

Cortes o pinchazos

También es un tipo de riesgo que es más común en el sector industrial. Ante un descuido, el operario podría pisar un objeto cortante situado el suelo. La dureza del calzado de seguridad evitará que el objeto punzante pueda llegar a cortarnos.

Electrocuciones

Aunque si bien es cierto que una electrocución podría producirse si tenemos contacto con elementos energizados, contar con un buen aislante en la tierra puede salvarnos la vida. En este sentido, los zapatos de seguridad también se consideran algo fundamental.

¿Por qué no deberíamos usar cualquier tipo de zapatos de seguridad para mujer?

Ahora ya conoces la importancia de usar zapatos de seguridad… pero debe quedarte bien claro que no te vale cualquiera. Es importante que…

  • Cuente con una suela antideslizante, ya que de esta forma se evitarán resbalones y que esto deriva en una lesión de consecuencias catastróficas.
  • Tienen que haber sido diseñados para conseguir incentivar la transpiración del pie. En el caso de que la plantilla, o el forro de los zapatos de seguridad no estén diseñados para absorber la transpiración del pie, esto podría llegar a causar dermatitis.
  • Lo más recomendable es comprar zapatos de seguridad mujer que a sus espaldas cuenten con la referencia de una buena marca. De lo contrario, el material podría estar mal tratado y esto producirnos más de un problema. Un ejemplo de lo encontramos en el cuero mal curtido, y es que este puede resultar muy tóxico para la dermis.
  • El peso del zapato de seguridad también es un factor clave. En el caso de que sea muy rígido o pesado, el trabajador tendrá que hacer un sobreesfuerzo para conseguir levantarlo, y esto drenará sus energías. Hará que esté más cansado y su rendimiento se reducirá de una manera importante.
  • También debe ser cómodo: la talla debe elegirse correctamente para evitar que el zapato pueda provocar algún tipo de molestia que afecte al rendimiento de los empleados, o que sea demasiado holgada y no se ajuste bien a la forma del pie. Debería aliviar la carga de trabajo durante la jornada laboral, y no hacer lo contrario.

¿Por qué es tan importante la certificación en los zapatos de seguridad?

En el punto anterior nos hemos dejado un punto importante, la homologación.

Un zapato de seguridad no certificado nunca se puede comparar con uno que sí que lo está. Los zapatos de seguridad de mujer o de hombre que han sido certificados siguen una serie de ensayos minuciosos que aseguran la máxima protección. Se realizan todo tipo de pruebas al producto para garantizar que cumple con lo estipulado, con unos mínimos de calidad que se adaptan a la legislación vigente.

En otras palabras: comprando zapatos de seguridad homologados, el empleado puede estar tranquilo en su centro de trabajo, y es que tendrá claro que sus pies estarán debidamente protegidos.

Apuesta siempre por los mejores zapatos de seguridad de mujer y verás como trabajas de una forma más cómoda.

Última actualización el 2020-11-26 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados